lunes, 22 de febrero de 2010

Jazk tenía un aspecto bastante desaliñado, y solía vestir ropa informal. Era un tipo meditabundo. Siempre callado, la palabra, oportuna. Pero si una cosa le caracterizaba era su determinación. Siempre cumplía lo que deseaba, aunque ello implicará traspasar una línea.

Aquel día caminaba bajo el sol de Agosto, angustiado con alguna clase de pensamiento, incapaz de reconocerlo el mismo. Sus pasos era firmes, no así su rumbo. No eran buenos tiempos, o quizá nunca lo fueron. No es que fuera muy aficionado a la política, pero las cosas en el Imperio, los rumores que se oían no traían precisamente un cielo despejado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario